Joaquín Sanz y Alabaster Glass realizan un monumento para la entrada del edificio de Caja Madrid en Barcelona

De las manos de Joaquín Sanz han salido muchas creaciones. Algunas se pueden ver en las calles en Semana Santa en forma de peana. Otras, están en la calle aunque de modo permanente, y llevan su sello, y con él, el de Urrea de Gaén, su pueblo natal. Ahora está trabajando en una escultura en alabastro encargo de la diseñadora japonesa Fujie Kazuko que presidirá el ‘hall’ del edificio de Caja Madrid en la zona nueva de Barcelona. Todo un reto que en unos días le llevará a la Ciudad Condal a instalarla.

Joaquín Sanz acumula una enorme trayectoria en el mundo de la artesanía. Gracias a su carrera lo conocen en medio mundo y ahora Japón ha fijado sus ojos en él y en sus manos. El artesano de Urrea de Gaén tiene ahora una misión que ejecutar de la mano de Alabaster Glass, una de las pocas factorías que quedan en la zona, concretamente en Urrea, que se sigue dedicando a trabajar con alabastro. Todo comenzó cuando la diseñadora japonesa Fujie Kazuko, se puso en contacto con Joaquín y Alabaster Glass porque quería que el monumento de la entrada del edificio de Caja Madrid en Barcelona, fuera hecho por él.
Realmente, el despacho de arquitectos de Arata Isozaki encargó el diseño a Kazuko y ésta, decidió que el brazo ejecutor debía ser Joaquín. Los de Urrea desbancaron a escultores de China e Italia y ahora irán a Barcelona a instalar la escultura con opción de asentarse. Será preciso que se desmonten las 286 piezas de las que está compuesto y se vuelvan a encajar allí mismo, en el hall del edificio de Caja Madrid, donde Joaquín se dedicará a pulir y a darle los retoques.

El alabastro que sale del Bajo Aragón es un material que tiene muchas posibilidades, sólo hay que saber tratarlo y Joaquín ha sabido darle la forma que le han pedido ya que se ha ajustado a la perfección a la pequeña maqueta que le acompaña en el taller.

 

Autor: Abel Tena Sanz; fuente: LaComarca.net